Bélgica “echó una mano” y la selección femenina sigue teniendo un buen desempeño en la Liga de Naciones
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Si nos fijamos en el grupo de la Liga de Naciones de Portugal, con España, Inglaterra y Bélgica, seguramente no habría mucha gente prediciendo que el equipo femenino tendría cuatro puntos después de la segunda ronda. Pero un empate con la poderosa Inglaterra y un triunfo (1-0) fuera de casa este miércoles, ante Bélgica, permiten a Portugal no sólo estar cómoda en la lucha por la permanencia en la Liga A (el último equipo del grupo desciende) sino incluso bien en la lucha por clasificarse para las semifinales.
Para llegar hasta ahí, Portugal necesitó una “mano amiga”, en concreto, la mano izquierda de Tysiak, un central belga que cortó el balón con la mano y le regaló a Carole Costa un penalti bien transformado en un partido difícil de desatascar. En la segunda mitad, tras la ventaja, la selección nacional mostró una gran madurez en la forma de controlar el partido con el balón.
Hasta el momento, Portugal no podía pedir mucho más que esto en su regreso a la Liga A de la Liga de Naciones.
Ataque espacialPortugal adoptó en este partido el sistema 3x5x2 que ya había utilizado en el empate con Inglaterra, mientras que Bélgica diseñó un 5x4x1 algo anárquico. El equipo belga siempre cubría bastante bien cuando Portugal salía por el lado derecho, pero en el lado opuesto había una asimetría total en el mediocampo belga: se creaban “cráteres” en la zona central, que Portugal aprovechaba muy poco.
Cuando el portugués llevaba el balón a la banda derecha había todo un océano por explorar en la zona central, porque Jarne Teulings nunca cerraba por el medio –se echaba mucho de menos a Kika Nazareth, lesionada , porque precisamente en su zona de acción preferida estaba el “oro”.
Una solución sería que Jéssica o Diana pidieran más el balón en apoyo frontal entre líneas –y menos en ataque–, pero el juego portugués estaba muy basado en balones largos en profundidad y las dos atacantes acabaron adaptándose más a eso que a leer los espacios vacíos.
Portugal creó dos ocasiones peligrosas con balones a la espalda de la defensa belga –quizás por eso el equipo sintió que esa era su única vía de ataque–, una de ellas con un balón pegado al poste por parte de Marchão, que poco después "ofreció" una oportunidad a Janssens al leer mal un balón largo.
Penalti decisivoUna jugada individual de Jéssica por banda izquierda, en el 50’, acabó con un recorte con el brazo de Tysiak y un penalti transformado por Carole Costa.
Portugal salió del descanso con más paciencia, con posesiones más largas y más criterio, esperando a que Diana Silva encontrara espacios entre líneas, mientras Jéssica se abría paso.
Andreia Jacinto y Andreia Norton también pedían el balón en esa zona, siempre abriendo líneas de pase por la zona central –en la primera parte eso no existía y Portugal siempre golpeaba en largo, mientras que en esta fase ya intentaba controlar el juego con el balón.
Jéssica tuvo el 2-0 con su pie izquierdo nada más cumplirse la hora de juego, pero con un disparo débil ofreció el balón a Lichtfus y Jacinto tuvo una gran ocasión en el minuto 81, de nuevo tras una “oferta” belga.
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