En el festival Visa pour l'Image de Perpignan, Samuel Bollendorff muestra la crisis climática en emojis

Estas imágenes pobres, pequeñas, mal encuadradas y a menudo borrosas se exhiben hasta el domingo 14 de septiembre en el festival Visa pour l'Image de Perpiñán. Muestran a una mujer intentando salir de su coche amenazada por la crecida de las aguas en Zaragoza, España, en 2023. Una familia visitando su hogar devastado tras los incendios en Los Ángeles, California, a principios de 2025. Un joven que se quedó sin hogar tras el paso del ciclón Chido por Mayotte en diciembre de 2024 pide ayuda al mundo. Todo ello, salpicado de innumerables emojis y hashtags, y subrayado por palabras llenas de rabia, incredulidad y desesperación. Imágenes espectaculares y banales, que encontramos cada vez más en nuestros teléfonos con cada nuevo desastre relacionado con el cambio climático.
En una iniciativa única, el festival, reservado para la élite de los fotoperiodistas, dedica una de sus 26 exposiciones a estas fotos amateur: personas anónimas cuyas vidas se vieron trastocadas por un incendio, un tifón o una inundación, y que comparten sus desgracias en redes sociales. Las imágenes, originalmente difundidas con sus teléfonos, se presentan en Perpiñán en pequeñas placas de vidrio alineadas en la pared, «como un pergamino gigante», explica Samuel Bollendorff. Este fotógrafo y cineasta fue quien creó este proyecto titulado «#paradise», en referencia a la ciudad californiana de Paradise , borrada del mapa en 2018 tras un devastador incendio.
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Le Monde